Cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de la prevención, la detección temprana y el acceso oportuno a los controles y tratamientos.

Hablar de cáncer de mama también es hablar de cuidado. De conocer nuestro cuerpo, prestar atención a sus cambios y no postergar una consulta médica cuando algo nos preocupa.

¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de mama se produce cuando algunas células de la mama comienzan a crecer de manera anormal y descontrolada.

La detección temprana es fundamental, ya que permite identificar la enfermedad en etapas iniciales y acceder de manera oportuna a los tratamientos indicados.

Por eso, los controles de salud forman parte del cuidado de todas las mujeres, incluso cuando no existen síntomas.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de mama?

Algunos cambios que pueden requerir una consulta médica son:

  • La aparición de un bulto o nódulo en la mama o axila.

  • Cambios en el tamaño o la forma de una mama.

  • Retracción del pezón.

  • Secreción por el pezón que no sea leche materna.

  • Cambios en la piel de la mama, como engrosamiento, enrojecimiento o alteraciones en su aspecto.

  • Dolor persistente o cambios que no desaparecen.

Es importante tener en cuenta que estos síntomas no significan necesariamente que exista un cáncer de mama. Muchas alteraciones mamarias tienen otras causas. Ante cualquier cambio que resulte nuevo, persistente o genere preocupación, lo recomendable es consultar con un profesional de la salud.

Embarazo y lactancia: ¿cómo diferenciar una mastitis de otros cambios en la mama?

Durante el embarazo y la lactancia, las mamas atraviesan muchos cambios. Pueden aumentar de tamaño, sentirse más sensibles, presentar zonas endurecidas o experimentar molestias relacionadas con la producción y el flujo de leche.

Uno de los cuadros más frecuentes durante la lactancia es la mastitis, una inflamación de la mama que puede producir dolor, sensibilidad, hinchazón, enrojecimiento y, en algunos casos, fiebre y malestar general.

Estos síntomas pueden generar preocupación, especialmente cuando aparecen por primera vez. Sin embargo, la mastitis y el cáncer de mama son condiciones diferentes y deben ser evaluadas de manera adecuada.

Si durante el embarazo o la lactancia aparece un cambio en la mama que no mejora, persiste pese a las medidas indicadas por el profesional o simplemente genera dudas, es importante realizar una consulta médica. No es recomendable asumir que un cambio se debe únicamente a la lactancia.

Conocer nuestro cuerpo también es cuidarnos

El autoexamen y el conocimiento de nuestras propias mamas pueden ayudarnos a identificar cambios. Mirarnos, tocarnos y prestar atención a lo que es habitual para cada una es una forma de autoconocimiento.

Pero hay algo importante: el autoexamen no reemplaza los controles médicos ni los estudios indicados por los profesionales de la salud.

La mamografía, por ejemplo, es una herramienta fundamental para la detección del cáncer de mama y su indicación dependerá de factores como la edad, los antecedentes personales y familiares y las recomendaciones médicas.

En mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama, especialmente en familiares de primer grado, el profesional puede indicar comenzar los controles a una edad más temprana o realizar un seguimiento diferente.

Cuidarnos también es pedir ayuda

Ser mamá, estar embarazada o atravesar la lactancia puede hacer que muchas veces pongamos nuestras propias necesidades en segundo plano. Entre controles, rutinas, trabajo y el cuidado de los demás, cuidar nuestra propia salud también necesita tener un lugar.

Por eso, este 19 de octubre, además de compartir información sobre el cáncer de mama, recordemos algo simple pero importante: cuidarnos también es acompañarnos.

Conocer nuestro cuerpo, realizar los controles recomendados y consultar ante cualquier cambio es una forma de cuidar nuestra salud hoy y a futuro.

Porque acompañar a otros también empieza por acompañarnos a nosotras mismas.

Este contenido es de carácter informativo y no reemplaza la consulta con profesionales de la salud. Ante cualquier síntoma, cambio o inquietud, consultá con tu médico/a de confianza.